Cuando el silencio empieza a hacerse demasiado espeso, y la lluvia es tu única compañera,
en los momentos bajos, en los momentos de tristeza, de agobio, de impotencia, de puro agotamiento.
Echas en falta todo aquello que antes no podías soportar, el sonido de la tele que nadie está mirando, las peleas entre hermanos, las broncas con los padres, las interminables prácticas de la flauta de tu hermana, tener que hacer sieeempre la cama, todas esas cosas.
Sí, puede que exagere, pero como leí hoy, siento que mi vida emocional es una montaña rusa.
¿Y qué le voy a hacer? Pues nada, aguantar hasta que mañana la vida sea maravillosa, me sienta fuerte y que soy capaz de hacer cualquier cosa. ¿Mientras? Ver películas de Audrey metidita en la cama hasta que se me pase el resfriado mascando chicle cual la adicta que soy.